8.12.2017

Shuri Jo, su relación con el karate

EL CASTILLO DE SHURI (首里城, Shuri-jō, Okinawan: Sui Gusiku) MISTERIOS DEL CASTILLO DE SHURI Y SU INFLUENCIA EN EL DESARROLLO DEL TI. NINGUN AMANTE DE LA TRADICION PUEDE DEJAR PASAR ESTA EXTRAORDINARIA E HISTORICA NOTA. Por Salvador Herraiz Sensei, 7mo.Dan de Wado Ryu Karate En la historia del Karate siempre se ha mencionado el Castillo de Shuri como enclave importante en el desarrollo de este arte marcial. Pero su importancia es muchísimo mayor de lo que a priori pudiera parecer. En efecto, no solo era el lugar de trabajo de importantes maestros del antiguo Okinawa Te como Itosu, Kyan, Oyodomari, Azato...y especialmente Sokon Matsumura, sino que hay mucho más. La influencia que el propio Castillo y la vida en él ha ejercido en el actual Karate y en su técnica es enorme, curiosa e interesante. El Castillo de Shuri ha sido el verdadero caldo de cultivo del desarrollo del actual Karate, no solo por los importantes personajes de este arte marcial que estaban relacionados laboralmente con la fortaleza y que pasaron gran parte de su vida en ella, sino incluso por las influencias que las características de la vida en este complejo real e incluso su arquitectura ejercieron en la técnica del Karate. Conozcamos todo ello junto a parte de la historia de este centro de poder en Okinawa. Entre los años 1.100 y el 1.300 se crean los tres reinos de Okinawa. En 1372 se inician intercambios culturales, artesanos,…entre China y Ryukyu, intercambios que se prolongarían hasta 1879, momento del establecimiento de la prefectura de Okinawa. En el año 1392 llegan a Okinawa las denominadas 36 Familias de Kume, familias chinas que inician paralelamente a otras actividades la enseñanza de las artes marciales de aquel país. Aunque ya existía con anterioridad es hacia el siglo XIV cuando el Castillo de Shuri empieza a gozar de una importancia grande por el traslado del poder real a él. Sus elementos a partir de entonces se mejoran, se completan y se construyen partes que no existían. El Castillo de Shuri (el Shurijo), fue construido con una mezcla de las influencias culturales de China y Japón junto a las características autóctonas de la arquitectura de las Ryukyu. Igualmente el Karate se desarrollaría en aquella época en Okinawa a caballo entre ambas culturas no solo geográficamente sino culturalmente. En el siglo XV, concretamente entre el año 1409 y el 1429, Okinawa unifica sus tres principados, Sanzan, en un solo reino con el Rey Sho Hashi, quedando establecida la capital en Shuri. En 1453 la guerra de Shiro y Furi por los derechos de sucesión lleva a la destrucción del Castillo de Shuri por el fuego. La fortaleza fue la residencia de los reyes de Okinawa desde el siglo XV hasta la restauración Meiji de 1868. Pero no solo eso, sino que ha sido durante esos 500 años y los periodos en los que 19 generaciones de reyes han pasado por allí, centro cultural y neurálgico de Okinawa, además de cuna de nuestro Karate. En 1501 el Rey Sho Shin construye el Mausoleo Real para la Segunda Dinastía Sho, el Tamaudun. Lo hace especialmente para dar cobijo a los restos de su padre, el Rey Sho En. El Tamaudun es el mausoleo real de la Segunda Dinastía Sho. Dispone de tres cámaras mortuorias donde se encuentran los restos de los reyes y sus familias. Una de ellas era el lugar donde se guardaban los restos, (huesos) antes de ser lavados. Era la del centro. A la izquierda, otra de ellas albergaba los restos de reyes y reinas, y en la de la derecha descansaban los restos de los familiares. Tamaudun es ahora Patrimonio de la Humanidad. Cuando el Rey de Okinawa salía del Castillo solía pararse a rezar en Sonohyan Utaki, construída en 1519, una puerta de piedra en la que pedía porque su salida o su viaje fuera seguro, y que en la actualidad es también Patrimonio de la Humanidad. Escasos metros antes de esta puerta en la entrada principal del Castillo se erige una pieza clave y simbólica del complejo. Se trata de la llamada Puerta de la Cortesía, que en una ligera pendiente da la bienvenida a quien llegue a la fortaleza. La Puerta de la Cortesía (Shureimon) fue construida durante el reinado de Sho Sei (1527-1555). En ella reza la inscripción “Shurei no kuni” cuyo significado es “Ryu Kyu es una tierra de decoro”. La influencia china en el Castillo de Shuri se aprecia no solo en la arquitectura general sino en los detalles de columnas, techos, etc… También en la famosísima fuente Ryuhi, un brote de agua que sale por la boca de un dragón esculpido y que servía para abastecer de agua potable al Tenshikan (donde los enviados chinos a las investiduras se hospedaban durante su estancia). En la misma época se construye el conducto de agua de Ryuhi, cuyo sistema de drenaje y su Dragón de la Fuente Mágica impresionarían años más tarde al Príncipe Hiro Hito en una visita en la que quedaría fascinado por la belleza del entorno y por la, según él mismo, “extraña elegancia del Karate” con que se le obsequió a través de una exhibición. Pero me estoy adelantando en el tiempo. En el año 1609 los samuráis conquistan Okinawa y el Señor de Shimazu, del Clan Satsuma, controla el lugar y a sus gentes, todo ello con el visto bueno del Clan Tokugawa. Okinawa es castigada entonces por la falta de apoyo durante las guerras internas de Japón y durante la guerra con China. Se prohíbe la propiedad privada y se prohíben las armas, lo que da origen, como sabemos, a la utilización de danzas y bailes que camuflan el entrenamiento, así como utensilios agrarios y ganaderos como armas (también camufladas) defensivas y ofensivas, es decir... el Tigua (hoy Kobudo). El Karate, sin aún este nombre, también se desarrolla, aunque en el ambiente que en este artículo nos ocupa lo hace principalmente a un nivel social alto, en el entorno del Castillo de Shuri. Entre 1621 y 1627 se construye el Nanden. El Nanden, el vestíbulo sur, es un edificio de dos plantas donde también se realizaban eventos importantes. En él solía celebrarse la bienvenida a los oficiales del Clan Satsuma. A la derecha del Nanden se encuentra el llamado Bandokoro, un edificio sencillo y de una sola planta, donde se realizaban recepciones para visitantes del Castillo que no fueran merecedores de un gran trato, es decir, gentes normales. En 1660 un gran incendio deja al Castillo cerca de la destrucción. En 1672 se procede a la reconstrucción de los daños. En 1709 otro incendio vuelve a destruirlo parcialmente y en 1712 se continúa la restauración hasta 1715 en que esta se da por terminada. El To (de To De) es la lectura japonesa de Tang (Dinastía de China entre los años 713 y 905). Los okinawense en realidad llamaban a su arte marcial sencillamente como Ti, que simboliza las artes marciales militares de autodefensa y para la protección de terceras personas. Desde el año 1700 aproximadamente ya existía en Okinawa el dinámico sistema de combate Shuri Te y el fuerte Naha Te. El que se considera primer maestro okinawense, Satunuke Sakugawa (1733- 1815), fue un escolta importante del Castillo de Shuri. Su padre había muerto a causa de una hemorragia tras una paliza. En su agonía pidió a su hijo que se ocupara de no ser nunca víctima de algo similar. Ese fue el primer motivo para iniciarse en las artes marciales, cosa que hizo bajo la tutela de Takahara Peichin primero y de Kuang Shang Fu (Kushanku) despues. El día en que Sakugawa conoció a Kushanku (un miembro del grupo de enviados chinos a recepciones, etc..., es decir saposhi), Sakugawa empuja a Kushanku y este le humilla públicamente. Sería el principio de una gran relación. Kushanku empieza a enseñar a Sakugawa. Es precisamente el delineante Peichin Takahara quien convence a Sakugawa de que aprenda artes marciales de Kushanku. En realidad Takahara lo que quería era aprender él mismo de Kushanku a través de Sakugawa. Kushanku instruye entre otras cosas el arte del hikite, es decir, el retroceso enérgico del brazo que contrario al que golpea y la retirada rápida del propio brazo atacante. Takahara, al morir, pide a Sakugawa que se haga llamar con el nombre del arte marcial practicado y es ahí cómo y cuando Sakugawa Satunuke (Sakugawa Kanga) empieza a ser conocido como To De Sakugawa. Sakugawa, como escolta en el Castillo de Shuri, viaja a China a llevar dinero de impuestos, ya que Okinawa seguía ofreciendo vasallaje, además de a Japón, a China. Así ocurría desde el año 1372, con el Emperador Ming de China. En un viaje él y su grupo son atacados para robarles y Sakugawa aplica y desarrolla conocimientos del Maestro Kushanku denominados “lucha nocturna”, sistemas de combate en los que no se ve a los enemigos sino que se les engaña a base de ruidos, desplazamientos y ligeros toques para obligarles a determinados movimientos y ataques. También se pone en práctica, en la “lucha nocturna” palpar al contrario antes de golpearle. El Kata Kushanku mantiene en su bunkai original (aplicación) técnicas de “lucha nocturna” del maestro a quien debe su nombre. Muy cerca del Castillo, a unos 400 metros hacia el sur está el lugar donde Sakugawa tenía su casa. Hoy en día lo único que apreciamos en el sitio exacto es un descampado que sirve de aparcamiento improvisado. En cuanto a otros parajes del castillo hay que mencionar el lago (Ryutan) y muy cerca, un lugar hoy abandonado y denominado Kokugaku Matsuzaki, donde se realizarían las primeras demostraciones de Okinawa Te en los inicios del siglo XIX. Hacia el año 1810, Sakugawa enseña To De a Sokon Matsumura (1797-1889), que trabajó en el Castillo de Shuri bajo el mandato de tres diferentes reyes, Sho Ko, Sho Iku y Sho Tai, que reinarán entre los tres desde 1804 a 1879. Bueno utilizar aquí la palabra mandato es mucho decir, ya que en realidad, y según épocas, gobernaban más otras personas. Matsumura era algo así como Jefe Militar del Castillo y enseñaban artes marciales a la Guardia Real. Cuyos miembros eran denominados Keimochi. Sokon Matsumura es a quien debemos el nombre de Shorin Ryu, palabra que instauró él para el arte marcial. Se dice que Shorin es la pronunciación de la palabra Shaolin, origen chino de las artes marciales que llegaron a Okinawa a partir del siglo VI. Pero Matsumura eligió también la palabra Shorin en homenaje a los reyes de la dinastía Sho. El término Rin significa “bosque limpio y brillante”. No obstante no tardaría en añadirse otro nombre a los sistemas marciales practicados en la isla, el Okinawa Te (“la mano de Okinawa”). El colorido del Castillo de Shuri llama la atención, frente a los tonos grises de las edificaciones del Japón más profundo. Quien esto escribe tuvo la oportunidad de pasar allí la Festividad de Año Nuevo y disfrutar de los actos y ceremonias allí desarrolladas. También tuve el placer de practicar Karate en los lugares donde Matsumura lo hacía. Fue algo para mí muy emocionante. Matsumura había viajado a China (incluido al templo de Shaolin) y a Japón. Del primer país traería técnicas y Katas, entre ellos Naihanchi, Seienchin y Gojushiho, a los que luego modificó algunas partes de su significado técnico. En Japón aprendió el manejo de la espada de la escuela Jigen Ryu Kenjitsu. La influencia china en el arte okinawense no solo era técnica, sino que dado que el Okinawa Te autóctono no era demasiado antiguo, interesaba relacionarlo lo más posible con su origen chino para darle así mas glamour. No olvidemos tampoco que el Budismo Zen procedente directamente de China era muy respetado en Japón. Muchas son las anécdotas que salpican la vida de Matsumura en el Castillo de Shuri. Una de ellas, bajo el mandato del rey Sho Ko, es digna de mención. Sho Ko era una persona realmente extraña, incluso algunos lo catalogan de lunático. Un día al Rey se le ocurrió que su escolta jefe, Matsumura, peleara con un toro para divertimento del pueblo. Matsumura no pudo negarse pero era imposible atemorizar a un toro... ¿o no? Matsumura empezó a visitar noche tras noche al toro en su lugar de cautividad. Matsumura enganchó unos alfileres en la punta de un bo y a través del enrejado pinchaba noche tras noche al toro en el morro, de manera que este se empezó a asustar nada más verle. El día del combate el toro, nada más ver a Matsumura acercarse, salió huyendo en estampida. La gente quedo asombrada del poder que emanaba Matsumura y el Rey le otorgó el título de Bushi por la acción. A veces, Matsumura debía ofrecer una paciencia que no tenía ante las extravagancias del rey, y en una ocasión incluso perdió los modales y dejó al monarca sin conocimiento de un golpe, lo que le supuso la suspensión de su empleo durante varias semanas. En otra ocasión Matsumura fue enviado a detener a un polizón y ladrón chino que se había instalado en las cuevas de las playas de Naminoue, cerca de Tomari. La cueva de Furuherin era un lugar típico donde los chinos llegados por barco enseñaban artes marciales. Las estrategias, picardías y conocimientos de aquel chino hicieron que la misión no fuera tan fácil como en principio parecía. El ladrón era el conocido Chinto, a quien se debe el nombre del Kata homónimo, rebautizado luego en Japón como Gankaku. No se sabe con certeza la autoría del Kata pero pudiera ser del propio Matsumura en referencia al polizón chino. Ambos, Chinto y Matsumura se hicieron luego amigos e intercambiaron conocimientos marciales. En el arresto participaría también el conocido Kosaku Matsumora, amigo y alumno de Sokon. También he podido personalmente visitar la cueva de Furuherin, sin duda otro histórico y poco conocido lugar de la historia del Karate. Muy cerca de la cueva, apenas a 200 metros de ella, se encuentra la tumba del Maestro Teruya, profesor de Kosaku Matsumora y a donde el Maestro Shoshin Nagamine le gustaba ir a presentar sus respetos, pero… no nos salgamos del tema que hoy nos ocupa. Ahondando un poco en el popular kata Chinto, hay que decir que existen estudios de los originales bunkai que indican que este kata está también influenciado por el Castillo de Shuri, ya que está diseñado para combatir en pasillos estrechos, escaleras y descansillos de estas. De ahí los saltos que ofrece para llegar a estos descansillos. Técnicas como Juji uke y la utilización de la posición Tsuruashi (sobre un solo pie) son aplicables a defensas ante ataques provenientes de diferente nivel de suelo. Siempre se ha dicho que el Kata Naihanchi simboliza la defensa de la puerta de un castillo por sus desplazamientos laterales. ¿Adivinan que castillo a partir de la aportación de Matsumura?. Hay que decir que, por otra parte, la traducción de su nombre alude a la batalla en senderos estrechos (posiblemente referidos a los caminillos que separaban los cuadros de las plantaciones de arroz). Respecto al Kata Passai, también tiene relación (está vez más conocida) con el Castillo de Shuri y su Jefe Militar. Se tienen dudas de si Matsumura lo creó (dándole ese nombre en referencia a la fortaleza de Shuri y cómo habría de ser atacada rompiendo su cerco) o lo trajo de China ya formado. En cualquier caso el objetivo de este kata es “destruir la fortaleza” y simboliza conocer las ventajas y desventajas de uno mismo y del contrario. Pero… ¿hay alguna duda de la fortaleza a la que se hace referencia? Parece que no. ‘’Bushi’’ Sokon Matsumura tuvo una de sus tantas peleas con un personaje muy curioso. En efecto, una noche, Matsumura peleaba con alguien a quien sus patadas en los testículos no parecían hacerle todo el efecto previsto. Matsumura se dio cuenta así de que estaba peleando en realidad con una dura mujer. Se enamoró de ella y se casaron. Se trataba de Yonamine, una experta luchadora. Yonamine vino muy bien en el equipo de seguridad del Castillo de Shuri, ya que había ciertas zonas en las que estaba prohibida la presencia de hombres. Este es el caso de la zona noreste del Castillo y de la puerta Kyukeimon, que estaba destinada especialmente a la entrada de las mujeres y es donde un tiempo realizó su trabajo Yonamine, la esposa de Sokon Matsumura. En cierta ocasión Matsumura, quizá celoso de la habilidad de su esposa, la envió engañada a una misión exterior. La idea de Matsumura era simular ser un bandido y atacarle por sorpresa, pero como se suele decir “le salió el tiro por la culata” ya que Yonamine venció a Matsumura en aquella ocasión dejándole atado a un árbol antes de abandonar el lugar. La esposa de Matsumura creó una versión del Kata Seishan diseñado para ser realizado con un niño a la espalda, ya que el matrimonio tuvo un hijo que desgraciadamente murió años después prematuramente. De hecho el sucesor técnico de Matsumura sería su nieto Nabe Matsumura y más tarde el sobrino de este, Hohan Soken (Matsumura Seito Shorin Ryu) y su alumno Fusei Kise, pero... ese es otro tema. Es de justicia mencionar aquí otras partes importantes de la fortaleza. El Seiden del Castillo de Shuri es una construcción de madera de tres plantas con una altura de 18 metros, situada sobre una base de piedra que la preserva y protege de humedades, etc… La primera planta, o Shichagui, estaba dedicada a los asuntos de estado y es donde el Rey y sus allegados colaboradores atendían los asuntos. En el centro, en un lugar denominado Usasuka, se sentaba el Rey y a sus lados, en lo que se llamaba Hira Usasuka, lo hacían sus herederos. Tras esta zona se abre una zona de escalera reservada al Rey (denominada Ochoku) para que accediera a la segunda planta. En esta segunda planta (Ufugui), se realizaban las ceremonias relacionadas con la Familia Real y se disponía de un segundo trono. Matsumura solía estar detrás, vigilante. La puerta Houshinmon, quizá la principal, da acceso directo al patio (Una) frente al Seiden (la fachada principal del edificio, donde tantas ceremonias de Karate se celebraron. A la derecha estaba el Kimihokori, una habitación donde se realizaban ceremonias. Muy curioso resulta un pequeño lugar situado enfrente de la puerta Houshinmon. Se trata de Suimui Utaki, un lugar sagrado que según la mitología de las Ryu Kyu crearon los Dioses. El Castillo de Shuri, propiamente dicho, es un gran recinto y como tal dispone de varias puertas más. Kankaimon es la puerta frontal que da el primer acceso al recinto. Fue construida en el reinado de Sho Shin (1477-1526) y se conoce también con el nombre de Amaeujo Mon (la Puerta de la Alegría). Otras puertas, ubicadas en lugares más tranquilos, servían para dar entrada y salida a los servicios necesarios para el funcionamiento del Castillo y de sus moradores. Uekimon al este, Keiseimon detrás del edificio Seiden… Presidiendo el patio principal del Castillo se encuentra el Seiden. El Seiden fue la estructura de madera más grande en todo el Reino de las Ryukyu. Nada menos que 33 dragones simbolizan el poder real y la autoridad en la vida en el castillo. Como no podía ser de otra manera, decorativos pilares esculpidos con dragones (uno con la boca abierta y otro con la boca cerrada), junto a otras esculturas o relieves de perros-leones, etc… salpican importantes lugares de la arquitectura. Al sur del Castillo encontramos el Cementerio de Shikina y después, mucho más interesante desde el punto de vista del Karate, el paraje denominado Shikina En, construido en 1799 y en el que Matsumura solía también enseñar, entrenar y meditar, ya que habitualmente acompañaba allí al rey al tratarse de la segunda residencia de este. Shikina En es la propiedad más grande la Familia Real, y era utilizado por el rey tanto como lugar de descanso como para agasajar a los invitados diplomáticos extranjeros. El lugar es conocido también con el nombre de Uchayaudun o Jardín del Este. Personalmente tuve el placer de visitar junto a un alto grado del Karate de Okinawa este lugar, y estar incluso en la habitación que utilizaba Matsumura allí (en el edificio de estilo chino denominado Rokkakudo) y donde parece ser que dio forma a sus famosos escritos acerca del Karate y que entregó a su fiel alumno Yoshimasa Kuwae. Mi placer al encontrarme en el lugar es indescriptible. La belleza del lugar por un lado y el simbolismo para mí, como amante del Karate y de su historia por otro, desembocó en algo inolvidable… espero. Los lugares de los antiguos Palacios Kinbu y Tama, donde Matumura practicaba y enseñaba su Karate (aún sin ese nombre) son fascinantes. En Shikina En me llamó la atención mucho una fuente natural conocida como Ikutoku Sen. Se trata de un nacimiento de agua que sale entre una construcción de piedras realizada con una técnica llamada Aikata Zumi. Era el lugar donde habitualmente el Rey, acompañado de Matsumura, etc… bebía agua cuando paseaba por la zona, motivo por el cual el entorno más inmediato estaba cerrado y vigilado por guardias de Matsumura, para evitar posibles envenenamientos del agua. Muy interesante resultan las influencias que el propio castillo y su vida en él ejercieron en la técnica del Karate. La influencia del Castillo de Shuri se puede apreciar en la técnica pura del Karate también en diferentes características, al margen de profesores a título particular incluyan cosas en sus enseñanzas que no pertenecen al original Karate: El Karate no dispone de técnicas de lucha en el suelo ya que las peleas en el Castillo de Shuri impedían que si alguien caía al suelo pudiera apenas defenderse, ya que rápidamente sería golpeado o pisoteado por otro. Caer al suelo era un lujo que no podían permitirse y por lo tanto no se contemplaba tal posibilidad siquiera. No se practican puntos vitales en el original Karate (posteriormente fueron añadidos en alguna escuela) porque su utilización requiere a menudo de presiones durante varios segundos. Eso no era posible en luchas rápidas y ante varios adversarios. Por el mismo motivo no se utilizaban técnicas de estrangulación, ya que precisan en muchos casos de presiones durante varios segundos, segundos de los que en este tipo de peleas no se disponía. El tradicional Karate utiliza minoritariamente las patadas y prácticamente en ningún caso las patadas altas. Un buen motivo es que el original Karate está diseñado para poder ser practicado toda la vida y evidentemente si se basa en unas facultades físicas importantes (como es el caso de la elasticidad) su práctica quedaría limitada a ciertas edades. Pero también la vida en el Palacio de Shuri influía a ello, ya que por un lado en caso de acción no cabía el calentamiento previo ni, por otro lado, se podían realizar muchas patadas y menos altas, con los ropajes que la vida en castillo y la época se obligaban a llevar. La lucha nocturna, mencionada ya antes y proveniente de Kushanku, podía ser necesaria cuando en el castillo se apagaban las luces (del tipo que fueran y por el motivo que fueran), pero como era algo poco probable, la realidad es que este tipo de prácticas se fueron dejando paulatinamente de lado. Los escoltas del Castillo de Shuri, peleaban también en defensa y protección de otras personas. Por ello el kata Naihanchi (que por otro lado representa en sus movimientos la defensa de la entrada de un castillo… el de Shuri) sirve también como protección de otra persona a la que se cubre por medio de los desplazamientos. Es un kata en el que es evidente que algunos movimientos son para interponerse ante ataques que en realidad no iban dirigidos a la persona que realiza dichas defensas. Es interesante en este kata también, por otra parte, la utilización que se hace en unos movimientos muy característicos de un cuerpo enemigo sujeto para utilizarlo como escudo ante otros ataques. En 1853 llega a Okinawa el Comodoro Perry, enviado por su Presidente americano. Quería entablar relaciones con Japón y como sabía que este país respetaba la fuerza decide forjarse una reputación en Okinawa a base de fuerza antes de hacer su entrada en la isla principal de Japón. Perry hizo del lugar, su base de operaciones durante las negociaciones con Japón. Estados Unidos y las Ryukyu firmaron entonces un tratado de amistad. Aún se puede ver hoy en día el monumento que en el Cementerio de Extranjeros de Tomari, se erigió en honor a Perry. Perry participa en recepciones en el Castillo de Shuri, recepciones en las que están presentes también, Sokon Matsumura, Anko Itosu, y varios de los expertos en lo que después hemos conocido como Karate. El 24 de Marzo de 1867 se realiza en los aledaños del Castillo, concretamente en el jardín Ochayagoten, una ceremonia para conmemorar la visita exactamente un año antes de Zhao Xin, el último Sapposhi. Los actos cuentan con tres partes diferenciadas, una de danzas tradicionales de la isla (sanryuchu), otra de música (uchihanazutsumi) y una tercera sobre artes marciales (bujutsu). El programa de artes marciales allí exhibido constaba de varias demostraciones como timbe y bo a cargo de Maeda Chiku, sai y kata seishan con Aragaki Tsuji, y otras facetas marciales a cargo también de Ikemiyagusuku Suazi (un aristócrata de Kume) y de Tomura Chikudon. En 1868 cae el Shogunato de los Tokugawa y la Familia Imperial vuelve a tener un poder real. Es lo que se conoce como la Restauración Meiji, en la que como ya expliqué en otros artículos, tuvieron un papel especial Yoshinobu Tokugawa, el último shogun y Takamori Saigo, el verdadero ‘’ último samurái ‘’. La Restauración Meiji trae el desarme y el ocaso de los samurais, y el Okinawa Te es practicado en la intimidad. En 1872 se establece el Clan de Ryukyu y siete años después el Castillo se rinde a las tropas japonesas, lo que resulta ser el fin del Reino. El Rey Sho Tai pierde su trono y se marcha de Okinawa rumbo a Tokio. Su secretario, el Maestro Anko Itosu decide quedarse en Shuri y monta un negocio de imprenta y paralelamente después es responsable del primer gran desarrollo del Karate al introducirlo en el sistema educativo. Itosu crea 5 katas básicos, influenciados claramente por algunos katas superiores, y lo hace en ese número, cinco, no solo por la simbología budista que pudiera tener sino por el hecho de la existencia de cinco cursos en ese nivel educativo. Itosu creó un kata para cada curso. Anko Itosu siempre fue una persona muy fuerte, por ello algunas aplicaciones de algunos pasajes de kata requieren en realidad más fuerza de la que a priori pudiera suponerse. Sus prácticas de golpeo en makiwara se le quedaban cortas e Itosu golpeaba habitualmente una piedra rodeada con un simple cuero. Con 75 años de edad fue retado por un judoka de 35 años que promete a Itosu antes de la pelea “no hacerle daño”. Un detalle con el anciano. La realidad es que cuando el judoka se acercó para coger a Itosu de sus mangas, hombros,… el experto en Karate le golpeó con un potente gyaku zuki en el plexo solar y el forzudo termino en el suelo sin respiración. El 30 de Agosto de 1964 se erige en el bosque de Furushima, al norte de Shuri, un monumento a Anko Itosu. Se trata de una gran piedra gravada por delante y por detrás que sirve como homenaje al principal impulsor del Shuri Te (Shorin Ryu). Choshin Chibana, el único importante alumno directo de Itosu vivo en ese momento, se encarga de impulsar este proyecto que es además un homenaje a la lealtad y al orgullo. La inscripción, caligrafiada por Choko Iraha y gravada en la piedra por Jitsuhiko Ishimine, hace un somero resumen de sus méritos. Aunque sea solo por unos renglones, es de justicia mencionar en este momento, y aunque es suficientemente sabido, que por otro lado se desarrollaba en Naha el Shorei Ryu (Naha Te) con maestros como Kanryo Higaonna, y luego Chojun Miyagi, Seiko Higa, Meitoku Yagi, Eichi Miyazato, etc… Podemos decir que el Shuri Te con la aportación de Sokon Matsumura y de Anko Itosu da lugar al Shorin, y el Naha Te con la aportación de Higaonna especialmente da lugar al Shorei. Pero la verdad es que este estudio está hoy centrado en Shuri, en su Castillo y en la influencia de este y de sus trabajadores en el posterior Karate. A este respecto sí que habrá que mencionar a uno de los maestros que tuvo Chojun Miyagi y que incluso intercambiaba conocimientos con el propio Kanryo Higaonna (era tiempos de inicios y por lo tanto con marcados intercambios técnicos). Maestro muy relacionado con el Castillo de Shuri, ya que en él trabajaba como intérprete. Se trata de Seicho Arakaki, conocido también como Kamadeunchu Arakaki e incluso simplemente como Arakaki el Gato. Parece ser que a Seicho Arakaki puede debérsele en gran parte los katas Niiseishi, Sochin y Unsu. Eran épocas, como digo, en que había mezcla de formas e influencias entre líneas. Seicho Arakaki fue profesor de otro importante maestro, Chotoku Kyan. Por los motivos que estamos viendo en este estudio el Shuri Te y posterior Shorin era practicado básicamente entorno a la clase alta, entorno a los relacionados con el Castillo de Shuri y con esa zona. El resto de la ciudad de Naha simbolizaba el Naha Te y posterior Shorei. Por ello los mismos responsables de Shuri vieron con buenos ojos que se desarrollara fuera de su dominio, fuera de Shuri, otro sistema de lucha técnicamente muy similar (prácticamente igual) pero al que tuvieran acceso otro tipo de gentes. De ahí el desarrollo de Tomari Te, que cumplía esas características. De hecho Tomari Te también era conocido con el nombre de Inaka Te cuya traducción podría ser “la mano del campesino” que claramente se salía del nivel social del Shuri Te. Los maestros más responsables de Tomari Te serían Choken Makabe, Kosaku Matsumora y Peichin Oyodomari. Pero sigamos. Otros karatekas importantes relacionados indiscutiblemente con el Castillo de Shuri, por trabajar en él, son los siguientes: • Peichin Yara, que transmitió varios katas de su pariente Chatan Yara (el más conocido quizá Chatan Yara no Kushanku). • Seicho Arakaki (1840-1920), conocido también como Kamadeunchu Arakaki e incluso por su apodo, Arakaki el gato, fue alumno de Waishinzan (profesor a su vez de Matsu Higa y Kanryo Higaonna). Seischo Arakaki era intérprete en el Castillo de Shuri y hay casi pleno convencimiento de que a él se le debe el origen de Katas practicados en la actualidad como Niiseishi, Sochin y Unsu. Alumno destacado de Seicho fue Chotoku Kyan. • Sanda Kinjo, también conocido como Ufuchiku Kanagushiku (1841- 1920), y ayudado por su situación laboral era un gran experto en las armas que generalmente portaban los delincuentes y criminales. Sanda Kanagusuku, alumno de Sokon Matsumura y de Matsu Higa (por cierto sirviente del Rey de Okinawa y experto en artes marciales, además de profesor de Kanryo Higaonna), fue elegido como miembro de la escolta del Rey Sho Tai. Estuvo nada menos que 40 años como escolta del Rey de Okinawa (más tarde sería nombrado Jefe de la Policía de Shuri). Fue en su época cuando se popularizó la utilización del sai como arma habitualmente utilizada para el desempeño de las funciones de seguridad. Destacaremos que Kanagusuku, persona que se dice nunca sonreía, enseñó entre otros, al popular Shosei Kina, cuando este último tenía poco más de 20 años de edad. Kanagusuku se hizo el ritual suicidio seppuku a la edad de 79 años al ver cómo sus cualidades físicas mermaban y no poder aceptarlo adecuadamente. • Kokan Oyodomari, amigo de Sokon Matsumura y de Kosaku Matsumora (del que ahora nos ocuparemos) y experto en Tomari Te. • Kosaku Matsumora, profesor de Chotoku Kyan y que había aprendido no solo de Matsumura Sokon sino de Chinto, el ladrón al que fue a detener como ayuda a Matsumura en las cuevas cercanas a la playa. Kosaku Matsumora peleó en una ocasión contra un samurai del Clan Satsuma con la única ayuda de una prenda de vestir bien enganchada en una mano. Kosaku perdió un dedo durante la lucha, dedo que junto a la espada del samurai derrotado lo lanzó al río. La pelea tuvo lugar en el barrio de Yamazato Giki, exactamente en Haariya Dori, entre el puente Takahashi y Maemichi Dori. Si dos agentes de Sokon Matsumura llegaron a ser amigos inseparables esos son sin duda Kosaku Matsumora y el mencionado antes Kokan Oyodomari. Como sabrán los lectores, Kosaku Matsumora puede considerarse uno de los grandes expertos y representantes de Tomari Te. El 8 de Mayo de 1983 se levanta en el parque Arayashiki Tomari el monumento a Kosaku Matsumora, denominado Kenshohi. El monumento es patrocinado por la Sociedad de la Familia Yuji, con la presidencia de Koso Matsumura, y el resto de miembros de la Tokiwakai. El Maestro Shoshin Nagamine, Presidente de Matsubayashi Ryu, y los miembros de la organización Tomari Senkaku Kenshokai bajo la dirección de Maeda Giken, tienen el honor de liderar el homenaje. • Chinen Sanda (1842-1925) fue otro de tantos artistas marciales destacados que crecieron en el entorno del Castillo de Shuri. En su caso, aprendió de su tío Sanjin Chinen, y hay que decir que la familia formaba parte del equipo de seguridad de las Islas. Dato a destacar de Chinen Sanda es quizá el haber sido profesor de bo de Moden Yabiku y de Shinko Matayoshi, dos expertos posteriormente muy reconocidos. Un alumno de Chinen Sanda a destacar en este estudio es Chojo Oshiro (1887-1935), miembro de una familia que también servía a la Corte de Shuri como guerreros, y alumno también de Anko Itosu. • Peichin Kiyuna es otro karateka importante relacionado con el Castillo de Shuri. Kiyuna (que luego sería profesor de Taro Shimabuku) era vigilante nocturno del Castillo y solía entrenar en el Jardín del Este, en el Shikina En, en el entorno del Castillo, zona de la que era responsable en cuanto a vigilancia. Se dice que allí llegó a secar un árbol a base de golpearlo constantemente. También invitaba a otros karatekas a tomar el té con él en ese lugar. Otro Maestro de Karate muy relacionado con el Castillo de Shuri fue Anko Azato. Efectivamente, el maestro de Gichin Funakoshi, era Adjunto Militar en el Castillo y fue Consejero de más de un Rey de Okinawa. Pero Anko Azato era muy pro japonés, lo que resultaba muy impopular en Okinawa, motivo por la cual fue dejado atrás en la historia del Karate y si no hubiera sido por las menciones de Funakoshi (que durante un tiempo fue su único alumno), el Maestro Azato ni siquiera habría llegado a nuestro conocimiento. Anko Azato, en Okinawa, se convirtió por su simpatía por lo japonés en lo que se ha llamado “el invisible del Karate”. Hay una foto (ya muy popular), en la que aparece un grupo de karatekas en el año 1937 (la palabra “Karate” aparece ya en 1905) realizando el primer movimiento del kata más básico. Se trata de un grupo perfectamente organizado en filas y columnas y dirigido por Shimpan Gusukuma (también conocido como Shimpan Shiroma). El kata, y la foto, se localiza en la explanada o patio principal del Castillo de Shuri. Gusukuma (1890-1954) y aunque disponía de su dojo en su cercana ciudad de nacimiento, Nishihara, utilizaba la explanada del Castillo de Shuri para impartir habitualmente clases de Karate. Así lo hizo hasta que la fortaleza fue declarada Tesoro Nacional. Gusukuma era también un alumno de la línea de Itosu, aunque su evolución técnica le llevó a una variante de Shito Ryu. Incluso en el futuro el Maestro Horoku Ishikawa llamaría a su estilo y organización Shimpan Shiroma Kei Shito Ryu Karate Hozon Kai. Shimpan Gusukuma fue alumno también de Chotoku Kyan, otro conocido maestro de la línea de Itosu y muy relacionado también con el Castillo de Shuri. ¿Qué cómo? Ahora lo veremos. Nacido en 1870, Chotoku Kyan (conocido también como Chan Mi Gwa) era hijo de Chofu Kyan, el Guardián del Sello Real, y por lo tanto importante personaje en el seno del Castillo y compañero de Matsumura y de los otros destacados. Teóricamente la forma de Karate de Chotoku Kyan, el Shobayashi Ryu, sería una forma que ha trascendido en el tiempo sin apenas modificaciones respecto al estilo de Itosu. Otra característica sería la práctica de puntos vitales y de la muerte súbita. Chotoku Kyan, fue miope toda su vida y moriría en 1945, cuando recién finalizada la II Guerra Mundial dejó de comer sus raciones de arroz asignadas para entregarlas a otros más necesitados. Kyan, que siempre fue una persona tendente a la depresión, murió en lo que con más o menos consciencia resultó ser un pausado suicidio. Entre sus alumnos cabe destacar a Joen Nakazato (Shorinji Ryu) y que actualmente vive en Naha, Taro Shimabuku (Ishin Ryu), el hermano de este, Eizo (al que pegaba de joven y con lo que motivó que se iniciara también en el Karate), Shoshin Nagamine (Matsubayashi Ryu) y Ankichi Arakaki (profesor de Nagamine y que muriera parece ser por una hemorragia tras un desafío, aunque Nagamine se esforzara siempre en pregonar que fue debido a una úlcera). Terminada la época dorada del Castillo de Shuri y su Karate, este arte marcial siguió no obstante su desarrollo en el entorno de la fortaleza y con los mismos /y otros) personajes. Matsumura ya estaba ahora apartado de las importantes funciones que tuvo, pero siguió cumpliendo un puesto importantísimo en el arte marcial. Hay que destacar aquí y ahora al karateka Kentsu Yabu (1866-1938) que vivía unos 500 metros al noreste del Castillo, muy cerca del Yamakawa Tamaudun, un pequeñísimo mausoleo perteneciente a la Familia Real y que era en realidad un lugar muy poco conocido y nada transitado. Allí, Yabu entrenaba en privado secreto con Sokon Matsumura. He de decir que hoy en día, más de 120 años después, el lugar es del todo desconocido por los habitantes incluso de la zona. Me costó Dios sabe cuánto y con mucha ayuda el poder encontrarlo y se encuentra tapado por la abundante y verde vegetación, solamente vigilado por las venenosas serpientes habu de las que ya Gichin Funakoshi nos hablaba en su último libro. En la actualidad aún viven en las inmediaciones los descendientes de Kentsu Yabu. Para encontrar el lugar exacto donde Kentsu y Matsumura entrenaban juntos tuve que pegar innumerables subidas y bajadas por lo que antaño era el Monte Torao y sus pinos. Ahora ya construido en buena parte, el monte y los paseos por él significaron mucho para Funakoshi y su decisión primero de tomar el pseudónimo de “Shoto” y después de simbolizarse con un tigre de larga cola. Resultará curioso mencionar que en una ocasión Yabu llegó a matar de un golpe a otro soldado. La investigación posterior le eximió de culpa al haberle golpeado con la mano abierta (y no con el puño) lo que no suponía una mala intención de causar un daño importante. ¡Fue mala suerte! Su técnica y sus entrenamientos golpeando árboles le habían convertido en demoledor. Hay que decir que más tarde tanto Kentsu Yabu como Chomo Anashiro (1869- 1945 y quien primero utilizaría el término Karate en 1905) fueron oficiales militares y los primeros voluntarios de Okinawa en alistarse en la Armada, participando en las guerras contra China y contra Rusia. Su buena condición física fue investigada por la Armada, con la conclusión de que se debía a la práctica del Karate. De entre los 50 voluntarios okinawenses en el Ejército Japonés, Yabu, Anashiro y Kudeken Kenryu, destacaron por su preparación física. Los tres eran alumnos de Itosu. Yabu sería responsable de la introducción de las formas militares en la enseñanza del Karate (saludos, permisos, orden general, …y hasta la famosa expresión “oss”), además de que ambos ayudaron mucho a Itosu en la introducción del Karate en las escuelas. La importancia de las artes marciales en el ambiente del Castillo de Shuri, queda patente también por otra parte en la aparición de lo que se conoce como Ryu Kyu Oke Hiden Bujutsu, o Artes Marciales Reales Secretas de Ryu Kyu, lo que hace referencia directa a las prácticas secretas y especialmente relacionadas con la realeza de Okinawa. Este sistema, más conocido como Motobu Udundi ha sido desarrollado por el Maestro Seikichi Uehara, alumno de Choyu Motobu (hermano del conocido Choki). Los Motobu eran descendientes de muy buena y noble familia a pesar de la fama que Choki, por sus ideas y formas, adquirió. En la actualidad persiste tal escuela bajo la dirección de Sokon Kanenori. En 1925 el Seiden es designado Tesoro Nacional. En 1933 reciben la misma designación las principales puertas del recinto, pero desgraciadamente en 1945 el Castillo es devastado durante la Batalla de Okinawa, en la II Guerra Mundial. Poco tiempo después se inicia la reconstrucción de todo el complejo, dado el su enorme valor histórico, estético y cultural. En 1958 se reconstruye la puerta Shureimon. Diez años más tarde se hace lo propio con otras partes del recinto. Tras el largo dominio de Estados Unidos, en 1972 Okinawa es devuelta a Japón. La reconstrucción de diferentes partes del recinto del Castillo se torna algo prioritario para el Gobierno y, y en 1977 se completa la del Tamaudun, el Mausoleo Real. En los años 80 continúan los trabajos de restauración y a finales de esa década los trabajos se centran ya en el Seiden, el edificio principal. En 1992 se realiza la apertura parcial del complejo. En Noviembre de ese año las demostraciones de Karate forman parte importante de los actos conmemorativos. Maestros como Yuchoku Higa, Shuguro Nakazato, Katsuya Miyahira, Seikichi Uehara, Meitoku Yagi y Shoshin Nagamine, son quienes a mediados de esta época realizan actividades conjuntas en el patio del Castillo de Shuri para dar mayor importancia a la reconstrucción. Son considerados Tesoros Vivientes de la isla. Desgraciadamente la avanzada edad de los maestros importantes hace que algunos mueran en los siguientes años. En la década de los 90 han muerto Meitoku Yagi, Shoshin Nagamine, Yuchoku Higa, Eichi Miyazato, Eisuke Akamine,… Otros van cobrando mayor importancia, por lo que iniciado el siglo XXI Koshin Iha (Goju Ryu y sucesor de Eichi Miyazato), Ryuko Tomoyose (Uechi Ryu) Shuguro Nakazato (Shorin Ryu), Joen Nakazato (Shorin Ryu), Kusei Wakugawa (Goju Ryu), Higa Minoru (sucesor de Higa Yuchoku).